Años más tarde se disolvió la firma De la Cuadra y Lacherre, continuando sólo el señor Amador de la Cuadra hasta fines del año 1950 cuando vendió a favor de E.Melotto, de la ciudad de Olavarría, mientras que éste pasó el local a los hermanos Rodriguez el 13 de junio de 1954. Un año y medio después quedó como único propietario el señor Segundo Rodriguez hasta el año 1964, cuando el comercio pasó a manos del señor Juan Ignacio Aispuro, quien adquirió la propiedad perteneciente a Isabel Emilia Etchegoin de Randazzo.-
Aispuro estuvo poco tiempo, pues en enero de 1965 le transfirió el local a Eduardo Poggioli y su esposa Elena. Aquí comenzó otra etapa de la confitería, que marcó un antes y un después de Lalo y Titì. -
Voy a rescatar tres párrafos del artículo que salió publicado en un periódico local en 1979,acordes para esta parte del relato:
"Hace exactamente 14 años un joven matrimonio con esperanzas, ilusiones y deseo de trabajar, Lalo y Titì Poggioli, se instalaron allí y para asombro de muchos la alegría pareció nacer de nuevo en esa esquina ya opaca con los años.-Hubo renovación constante, venta de helados y en este establecimiento comenzaron a ser habituales los Cinzanos junto con las olvidadas tertulias.-
La juventud un poco olvidada, ya que salvo alguna tertulia o baile por allí perdido no tenía lugar fijo donde mover sus pies al compás de un disco u orquesta moderna,fue volcándose a la confitería Lalo` s, que se brindó por entero juntos a Tití que hacía de mozo con verdadera ilusión y honestidad.-
El pueblo fue respondiendo a esta dedicación y Lalo a cuatro años de su inauguración brindó un nuevo establecimiento, en la misma esquina, pero montado al estilo moderno, donde el habitué halló sin lugar a dudas gran confort y atención, a la par de ser atendido con el esmero característicos de sus propietarios comenzaron a oírse las voces de los mozos, el siempre recordado "Tachuela" (desde siempre con Lalo) y el amabilísimo siempre atento al menor deseo del cliente, Anselmo".-
Con todo el ímpetu y su espíritu emprendedor primero realizaron la construcción de nuevos baños, exigencia que le imponía la empresa de transportes La Estrella para que en ese lugar tuvieran parada los ómnibus. En 1968 la reforma de la confitería tomó otra dimensión: la gran obra se concretó el 4 de diciembre de 1971 con la inauguración de la famosa Cueva de Lalo´s proyectada por el arquitecto Hugo Rosso y realizada por la empresa de Antonio Domina.-